Hay gente que habla (o escribe) porque es gratis... aca tenemos un claro ejemplo aparecido en Clarín de hoy: Marcelo A. Moreno mmoreno@clarin.com dijo: Si el fenómeno Ricardo Fort en sí mismo resulta de una vulgaridad malsonante, ver su programa de televisión -que las parcas, que tejen y destejen el destino, malignas y vengativas, me llevaron a contemplar- constituye una experiencia extrema. El que tuve la indisposición de ver -tumbado por una especie de fascinación masoquista- arrancó con una visita del millonario a chicos internados en un hospital. ¿Qué les llevaba de regalo la estrella mediática? Chocolates de su producción. Por supuesto, los médicos, a cámara, aclararon que gran parte de los nenes, por las patologías que padecen no pueden comer justamente chocolates. El papelón, por cierto, no hizo mella en ni un músculo del musculoso. Todo el programa -que presume reflejar la vida de Fort- resulta de un amateurismo que recuerda a los videos caseros de casamientos o cumpleaños de...
Un fan club no apto para gente con problemas de envidia